Agustinas Contemplativas

Comunidad

Nuestro día está distribuido entre la oración y el trabajo, el silencio y el estudio, ratos de recreo y de descanso. El equilibrio de estos distintos tiempos a lo largo del día nos ayuda a vivir la interioridad, donde desde lo más íntimo del corazón estamos en comunión con todos los hombres, orando con ellos y por ellos.

21,30 h.
Recreo

Otra media hora de recreación, de compartir, de gozar comprobando cuán reales resultan las palabras del salmo 132: "Ved qué dulzura y qué delicia es convivir los hermanos unidos", hacen que vayamos dando fin a nuestra jornada.