Agustinas Contemplativas

Comunidad

Nuestro día está distribuido entre la oración y el trabajo, el silencio y el estudio, ratos de recreo y de descanso. El equilibrio de estos distintos tiempos a lo largo del día nos ayuda a vivir la interioridad, donde desde lo más íntimo del corazón estamos en comunión con todos los hombres, orando con ellos y por ellos.

12.30 h.
Almuerzo

Durante la comida, en silencio, escuchamos primero un fragmento del Evangelio seguido de lecturas que alimenten el espíritu mientras alimentamos el cuerpo. En solemnidades litúrgicas y celebraciones de las hermanas: cumpleaños, santos y aniversarios de profesión, hablamos durante las comidas, momentos que alimentan sobremanera la fraternidad y la unidad entre todas.